miércoles, 25 de agosto de 2010


Es curioso que uno no puede estar sin encariñarse con algo... Es...
como si la mente segregara sentimiento, sin parar...
-¿Vos creés?
-... lo mismo que el estómago segrega jugo para digerir.
-¿Te parece?
-Sí, como una canilla mal cerrada. Y
esas gotas van cayendo sobre
cualquier cosa,
no se las puede atajar.

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